Our Adventurer Guild desata el caos más épico y divertido que un gremio jamás ha visto.
Our Adventurer Guild arranca como si te tiraran a una piscina sin agua… pero con monstruos, facturas atrasadas y aventureros que parecen sacados de un casting de “¿Quién quiere arruinar mi gremio hoy?”. Desde el minuto uno te sueltan el marrón de dirigir un gremio que está más muerto que el WiFi del vecino, y tú, con toda tu buena voluntad, tienes que convertir ese desastre en una leyenda. Y oye, funciona: la historia tiene ese toque de humor, caos y cariño que hace que te encariñes con tu tropa aunque sean un desastre con patas. La jugabilidad es como llevar un bar, pero en vez de clientes borrachos tienes guerreros que se deprimen, magos que se queman (literal y figuradamente) y arqueros que se creen influencers. Es un desfile constante de problemas que resolver: uno está triste, otro está cansado, otro quiere una misión más emocionante porque “se aburre”, y tú ahí, repartiendo tareas como si fueras el jefe de una oficina llena de divas medievales. Gestionas misiones, recursos, egos...