🗺️ Keep Driving: una carta de amor a los viajes improvisados, a los desvíos inesperados y a la libertad de seguir adelante
Nada más arrancar el motor de Keep Driving , hay una sensación que resulta imposible no reconocer. Es esa mezcla de emoción, inseguridad y libertad que aparece cuando eres joven, tienes las llaves de tu primer coche en el bolsillo y todo un verano por delante sin un plan demasiado claro. El punto de partida no podría ser más sencillo: alguien te habla de un festival al otro lado del país y decides ponerte en marcha. Ya está. No hay profecías, no hay guerras que detener, no hay una amenaza mundial esperando a ser derrotada. Solo una carretera abierta, un mapa desplegado sobre el asiento y la sospecha de que, si sigues conduciendo el tiempo suficiente, acabarás viviendo algo que merezca la pena recordar. Ahí es donde el juego demuestra su enorme inteligencia, porque entiende desde el primer minuto que el festival es simplemente una excusa. El verdadero objetivo nunca es llegar. El verdadero objetivo es todo lo que ocurre entre el punto de partida y el destino. Los primeros kilómetros tra...