Smash It Wild — Estrategia animal, caos táctico y pelotazos legendarios en cada turno
Smash It Wild en PlayStation 5 es lo que pasa cuando alguien mira un partido de voleibol, recuerda el balón prisionero del patio del colegio, le añade estrategia por turnos, progresión roguelike y luego dice: “vale, pero que todo sea muchísimo más loco”. Sobre el papel suena raro; en la práctica, es de esos juegos que empiezas “para probar la demo” y acabas tres horas después discutiendo contigo mismo por qué demonios decidiste arriesgarte por ese objeto “legendario” que te ha reventado la run entera. Es un deporte que nunca existió, pero que ahora no puedes dejar de jugar. La base es sencilla de entender y deliciosa de jugar, pero cuando digo “deliciosa” hablo de esa sensación de cerrar los ojos y saborear algo que no deberías disfrutar tanto. Dos equipos se enfrentan en una cancha dividida, la pelota vuela de un lado a otro como si tuviera vida propia y tu objetivo es destrozar al rival a base de golpes bien colocados, rebotes calculados y habilidades especiales que parecen diseñada...