Disco Simulator, la noche es tuya y el club lo moldeas tú, desde el lujo más brillante hasta el caos más delicioso.
Disco Simulator en Xbox Series X es de esos juegos que, sin hacer ruido, te sueltan las llaves de un club nocturno y te dicen: “hala, apáñatelas”. Y ahí estás tú, con un local vacío, cuatro paredes tristes y la misión de convertir aquello en el templo definitivo del perreo, el techno, el dance o lo que te dé la gana. Porque de eso va la cosa: un tycoon de gestión pura y dura, pero con brillantina, luces estroboscópicas y decisiones que pueden convertir tu discoteca en un paraíso del desfase o en un tugurio donde no entra ni el DJ. La jugabilidad es muy de “empieza desde cero y ve construyendo tu imperio”. Tienes que levantar paredes, elegir el mobiliario, colocar barras, baños, luces, altavoces… todo lo que hace que un club funcione y, sobre todo, que parezca que funciona. Luego viene la parte más divertida: contratar personal, desde camareros hasta porteros con cara de pocos amigos, pasando por DJs y artistas invitados. Cada uno tiene sus habilidades, sus manías y su impacto en la ex...