Graveyard Keeper 2 en Switch 2: gestión macabra, zombis industriales y un pueblo que renace entre ruinas
Graveyard Keeper 2 en Nintendo Switch 2 no se siente como una simple secuela ni como una expansión tardía de un juego que ya sorprendió en 2018. Se siente como una resurrección en el sentido más literal y más macabro posible. Es como si Lazy Bear Games hubiera desenterrado el primer título, hubiera examinado cada hueso, cada músculo, cada órgano, y hubiera reconstruido un cuerpo nuevo, más grande, más extraño, más ambicioso y más vivo… o más muerto, según cómo se mire. La esencia sigue ahí: humor negro, gestión medieval, cadáveres que llegan sin descanso, rituales, iglesias, inquisición, aldeanos excéntricos y un protagonista que nunca pidió estar aquí. Pero todo lo que funcionaba en el primer juego regresa ampliado, pulido, automatizado y conectado a un mundo que ya no es solo un cementerio: es un pueblo entero que ha sido arrasado por una epidemia de zombis y que ahora depende de ti para volver a existir. La historia comienza como siempre, con ese giro absurdo que define la saga. Un...