🧟♂️ Un zombi enamorado, monstruos desatados y poderes robados: la gloriosa locura de Stupid Never Dies
Stupid Never Dies es una de esas rarezas que aparecen de vez en cuando y que te hacen preguntarte qué demonios pasaba por la cabeza de la gente que imaginó algo así. Es un juego que parece haber sido creado metiendo en una batidora un manga de acción desatado, una película de monstruos de serie B, un puñado de zombis carismáticos y una tonelada de ideas completamente fuera de control. Desde los primeros minutos queda claro que aquí no hay espacio para la normalidad. La premisa ya es una declaración de intenciones: controlar a un zombi enclenque y aparentemente inútil que decide desafiar a monstruos gigantescos para salvar a la chica de la que se ha enamorado. Suena ridículo. Lo es. Y precisamente por eso funciona tan bien. Lo maravilloso es que el juego abraza esa absurda locura con una confianza absoluta. En lugar de intentar justificar constantemente sus extravagancias, las convierte en el núcleo de la experiencia. Cada nueva zona, cada enemigo y cada situación parecen diseñados par...