Reus 2 enciende la mecha: las Praderas llegan para quemarlo todo… y hacerlo más fértil que nunca.
🌾 ATENCIÓN, TITANES DE LA TIERRA: LAS PRADERAS LLEGAN A REUS 2 🌾
Prepárate para un DLC que no viene a saludar… viene a arder. Literalmente. Las Praderas aterrizan en tu planeta como un bioma nuevo y salvaje, un terreno seco y quebradizo que vive en un equilibrio precioso entre “qué bonito” y “madre mía, se está quemando todo”. Según la información oficial, cada biótido que coloques aumenta el estrés del terreno, y cuando salta la chispa —porque saltará— el fuego se expande y activa efectos en cadena que transforman la tierra en algo más fértil y poderoso. Vamos, jardinería extrema.
Este DLC no se queda corto: añade más de 65 biotica nuevas, una barbaridad de combinaciones para que tus planetas parezcan un buffet libre de ecosistemas rarísimos. Y por si fuera poco, llegan cuatro líderes nuevos para dirigir a tus humanos:
- El Granjero, que convierte tu planeta en un festival agrícola.
- El Cultista, que se forra gracias a sus Oscuras Ofrendas (y tú sin dormir tranquilo).
- El Arquitecto, que hace que tus humanos se flipen con cada construcción.
- El Astronauta, que va a toda pastilla hacia la era 3 como si tuviera prisa por abandonar el planeta.
Y ojo, que también incluye tres eras nuevas para desbloquear:
- Fabled City, donde las historias y fábulas inspiran inventos.
- Heavenly Planet, un mundo zen donde tus gigantes son básicamente dioses.
- Biokinetic Dream, una utopía de ciencia y naturaleza que parece sacada de un sueño psicodélico futurista.
Todo esto llega de la mano de Abbey Games, los creadores de Reus 2, y publicado por Firesquid, que siguen ampliando el universo del juego con contenido que mezcla estrategia, caos y creatividad planetaria a lo bestia.
🔥 Praderas: donde el fuego destruye, pero tú creas.
🌱 Nuevas biotica: más vida, más combos, más locura.
👑 Nuevos líderes: nuevas formas de liarla.
🌍 Nuevas eras: nuevos finales para tu planeta.
Disponible el 22 de enero de 2026. Añádelo a tu wishlist y prepárate para quemar, reconstruir y volver a quemar… por el bien del ecosistema, claro.
