The Bearer & The Last Flame en PlayStation 5 es ese juego que empieza con un “bueno, voy a probarlo diez minutitos” y termina contigo sentado en el sofá, con la espalda hecha un ocho, los ojos como faros y diciendo “¿pero quién me manda a mí meterme en estas movidas?”. Es un soulslike, sí, pero no uno de esos que intentan copiar a FromSoftware como si fueran un trabajo de clase. Este tiene personalidad, mala leche, encanto y un toque artesanal que se nota desde el primer espadazo. Aquí eres el portador de la última llama, que suena épico, pero básicamente significa que todo lo que se mueve quiere matarte, apagarte, pisarte, morderte o empujarte por un barranco. Y tú, como buen protagonista, sigues adelante porque… bueno, porque ya estás metido y ahora no vas a quedar mal. Lo más bestia de todo es que este juego lo ha hecho una sola persona . Sí, sí, UNA. Un ser humano real, con manos, ojeras y probablemente una colección de tazas de café que podría llenar un museo. El estudio se ...