Escape from Ever After: el RPG que te secuestra, te vacila y encima te hace reír

Escape from Ever After en PS5 es como si alguien hubiese metido a Paper Mario, Shrek, una huelga de trabajadores y un PowerPoint corporativo dentro de una batidora… y hubiese pulsado el botón de smoothie. El resultado es un RPG que no solo te hace reír: te mira a los ojos, te señala con el dedo y te dice “mira qué circo hemos montado con los cuentos de hadas, colega”. Y tú, mientras tanto, encantado de la vida.

La jugabilidad es donde el juego se pone especialmente juguetón. Aquí no vienes a aporrear botones como un poseso: vienes a hacer el ridículo con estilo. Los combates por turnos tienen ese toque rítmico que te obliga a pulsar en el momento justo para hacer más daño, bloquear mejor o ejecutar ataques especiales que parecen sketches de comedia. Es el típico sistema que empieza siendo fácil y acaba convirtiéndose en un “vale, vale, un turno más que quiero clavar este combo”. Y lo mejor es que cada personaje tiene su propio rollo: uno pega fuerte pero es más lento que un lunes por la mañana, otro hace ataques que parecen sacados de un musical, otro se dedica a bufarte como si fuese tu coach motivacional… es un desfile de locuras jugables que nunca se repite.

Fuera de los combates, el juego te invita a explorar escenarios que parecen diseñados por un ilustrador que ha dormido poco y ha bebido demasiado café. Hay puzzles ligeritos, conversaciones absurdas, objetos escondidos y un montón de detallitos visuales que te hacen parar solo para reírte. No es un mundo abierto ni lo pretende: es más bien un parque temático de cuentos explotados laboralmente, donde cada zona tiene su propio chiste visual y su propia crítica disfrazada de chorrada adorable.

La historia es un caramelito. Flynt Buckler, héroe de cuento clásico, llega a su castillo para enfrentarse al dragón… y se encuentra con que el dragón ha sido sustituido por una oficina llena de empleados quemados, drones que hacen informes y carteles motivacionales que dan más miedo que cualquier villano. La megacorporación del mundo real ha invadido los cuentos y los está exprimiendo como si fueran naranjas. Y tú, claro, te metes en medio a repartir justicia, risas y algún que otro puñetazo bien dado. Es una sátira fina, pero fina de verdad: se ríe de los cuentos, de las empresas, de los héroes, de los villanos, de ti… y lo hace con una sonrisa tan grande que no puedes enfadarte.

Los personajes son un desfile de carisma. Flynt es un héroe clásico con cara de “esto no estaba en mi contrato”. Los secundarios son una maravilla: criaturas mágicas hartas de su convenio, jefes intermedios que solo quieren llegar a casa a tiempo, empleados que llevan tres cafés y cero ganas. Cada uno tiene su propio humor, su propia forma de combatir y su propio mini-arco que te hace quererlos más de lo que esperabas.

La ambientación es un espectáculo. Todo parece un libro ilustrado que ha sido invadido por grapadoras, cubículos y reuniones de Zoom. En PS5 se ve nítido, colorido y con ese estilo de “papel recortado” que te hace sentir que estás dentro de un cuento… pero un cuento que ha pasado por Recursos Humanos. No es un portento técnico, pero es tan bonito y tan creativo que te da igual.

El sonido acompaña con musiquitas alegres, efectos caricaturescos y ese tonito de cuento que te hace sentir que estás en una aventura infantil… hasta que un personaje te suelta un comentario sobre explotación laboral y te quedas pensando “ouch, vale, esto iba con mensaje”.

Y luego están los culpables de todo esto: Sleepy Castle Studio, un estudio pequeñito que empezó el proyecto como un Kickstarter y que claramente ha puesto más amor que presupuesto en cada rincón del juego. Lo distribuye Hypetrain Digital, que suele apostar por indies rarunos, creativos y con personalidad. Y aquí se nota: Escape from Ever After es un juego hecho con cariño, con ideas claras y con cero miedo a ser raro, político, adorable y gamberro al mismo tiempo.

En resumen, es un RPG ligero que no quiere que te estreses, quiere que te rías. Quiere que pulses botones a ritmo, que explores escenarios absurdos, que te enamores de personajes que parecen salidos de una oficina de fantasía y que disfrutes de una historia que mezcla cuento infantil con crítica social. Es como un abrazo… pero un abrazo que te dice “espabila, que el mundo está loco”. Y tú, feliz.


Aquí os dejamos el tráiler de lanzamiento:



Entradas populares de este blog

Hop 'n' Marty, plataformas, locura y risas a ritmo de salto.

Analizamos Tank Brawl 2: Armor Fury

Analizamos The Addams Family: Mansion Mayhem