Un purgatorio que engancha: Maid of Salvation brilla en Switch con acción, alma y diversión a raudales
Maid of Salvation en Nintendo Switch es de esos juegos que te sorprenden para bien desde el minuto uno. No solo porque es divertido, intenso y visualmente llamativo, sino porque tiene ese “algo” que hace que cada partida se convierta en una experiencia memorable. Es de esos títulos que, cuando lo juegas con alguien al lado, acabáis comentando cada combate, cada jefe, cada locura del Purgatorio… y os echáis unas risas incluso cuando os revienta un demonio que no habíais visto venir. Es un juego que se disfruta, que engancha y que deja esa sensación de “venga, uno más” que siempre es señal de que algo se ha hecho muy bien.
Y no lo decimos solo nosotros: en Steam acumula reseñas muy positivas, con jugadores destacando su ritmo, su ambientación, su combate y lo sorprendentemente bien que funciona su mezcla de acción y narrativa. Es uno de esos indies que se ganan el cariño de la comunidad porque se nota el mimo, la intención y el talento detrás.
La jugabilidad es uno de los grandes motivos por los que lo pasamos tan bien. Shizuka tiene un repertorio de movimientos que da gusto usar: ataques rápidos con espada, golpes cargados que hacen temblar a los enemigos, disparos a distancia para controlar el campo, esquivas que te salvan la vida en el último segundo y parries que, cuando te salen, te hacen sentir como un maestro espiritual del combate. Puedes encadenar combos, alternar entre armas, rematar enemigos debilitados y usar habilidades especiales que convierten la pantalla en un festival de luz purificadora. Todo es fluido, responsivo y muy satisfactorio.
Además, el juego no se queda en lo básico: introduce mecánicas nuevas a medida que avanzas, como ataques aéreos más complejos, contraataques que dependen del timing, habilidades que modifican tu movilidad y poderes que te permiten controlar el ritmo del combate. Es un sistema que te invita a experimentar, a encontrar tu estilo y a disfrutar del proceso.
El tablero de habilidades es otro de los grandes aciertos. No es un simple menú de mejoras: es un mapa de crecimiento que te permite moldear a Shizuka según cómo te guste jugar. Puedes potenciar tu velocidad, mejorar tus parries, desbloquear ataques especiales, aumentar el daño de tus armas de fuego, reforzar tus habilidades de luz o incluso acceder a mejoras pasivas que cambian por completo tu forma de afrontar los combates. Es un sistema profundo, flexible y muy bien diseñado, que te da la sensación de estar construyendo tu propia versión de la protagonista.
Los personajes siguen siendo un punto fuerte. Shizuka es carismática sin necesidad de grandes discursos: su determinación, sus dudas y su evolución emocional hacen que conectes con ella. El Supervisor del Santuario es ese personaje que te cae bien… pero no del todo, porque sabes que oculta algo. Las almas perdidas aportan humanidad, humor y tragedia, y los demonios —aunque quieran matarte— tienen diseños tan creativos que casi te da pena destruirlos. Casi.
Los enemigos son un desfile de imaginación: criaturas retorcidas, bestias enormes, espectros que se mueven como si flotaran en un sueño, y jefes que parecen obras de arte vivientes. Cada uno tiene patrones distintos, ataques únicos y personalidades visuales que hacen que cada encuentro sea memorable. Algunos te harán sudar, otros te harán reír por lo exagerados que son, y otros te dejarán con la boca abierta.
La ambientación sigue siendo espectacular incluso en Switch. El Purgatorio es un lugar que mezcla belleza y decadencia de una forma casi poética, como si cada rincón estuviera atrapado entre lo que fue y lo que jamás podrá volver a ser. Los templos rotos no son simples ruinas: están cubiertos de inscripciones desgastadas, estatuas partidas y velas consumidas que siguen encendidas sin que nadie las toque, como si las almas que pasaron por allí hubieran dejado un rastro de su historia. Los bosques petrificados parecen congelados en mitad de un grito, con árboles retorcidos que apuntan al cielo como si intentaran escapar del propio suelo. Los pasillos, estrechos y sinuosos, dan la sensación de estar vivos; sus paredes respiran, se contraen, sus sombras se mueven como si observaran cada paso que das.
Hay zonas que cuentan historias sin necesidad de palabras: altares abandonados que revelan antiguos rituales, habitaciones donde el tiempo parece haberse detenido justo antes de una tragedia, miradores que muestran un horizonte imposible lleno de fragmentos flotantes del mundo. Todo está diseñado para que sientas que el Purgatorio no es solo un escenario, sino un personaje más, uno que te habla a través de su arquitectura y su silencio.
La iluminación, aunque adaptada a la consola, mantiene ese toque dramático que hace que cada escenario tenga alma. Luces frías que resaltan la soledad, destellos cálidos que parecen recuerdos de un pasado mejor, sombras profundas que esconden secretos y peligros. Incluso en portátil, el juego consigue que cada zona tenga su propia identidad visual, como si cada luz estuviera colocada para transmitir una emoción concreta. Es un mundo que no solo se ve: se siente.
En lo técnico, la Switch mueve el juego con soltura. El combate es fluido, las animaciones están cuidadas y los efectos visuales mantienen su fuerza tanto en portátil como en sobremesa. El sonido es otro de los pilares: música melancólica, temas épicos en los combates, susurros inquietantes y rugidos que te ponen en tensión.
La desarrolladora, HunterX Development Studio, demuestra aquí un talento especial para mezclar acción exigente con narrativa emocional. Y la distribuidora, Ysbryd Games, vuelve a apostar por un proyecto con identidad propia, asegurando que llegue a más jugadores sin perder su esencia.
En conjunto, Maid of Salvation es un juego que se disfruta muchísimo: por su acción, por su ambientación, por sus personajes, por su ritmo y por esa sensación constante de descubrimiento. Es de esos títulos que recuerdas con cariño, que recomiendas sin dudar y que, cuando lo juegas acompañado, se convierte en una experiencia aún mejor.
Aquí os dejamos el tráiler de lanzamiento:





