Metro Sim Hustle en PS5: el único simulador donde sobrevivir al metro es más épico que salvar el mundo

Metro Sim Hustle en PlayStation 5 es básicamente el simulador definitivo para descubrir cómo sería tu vida si, en vez de perseguir sueños épicos, hubieras decidido meterte de lleno en el maravilloso mundo del metro… ese lugar donde la paciencia muere, los horarios son un mito y siempre hay alguien que huele a aventura (y a otras cosas que preferirías no investigar). Desde el minuto uno el juego te suelta en una ciudad que parece levantarse, mirarte a los ojos y decirte: “bienvenido, campeón, aquí sobrevivir ya es un logro, así que no esperes aplausos”.

La versión de PS5 va tan fluida que casi te ofende. Porque tú ahí, acostumbrado a trenes reales que llegan cuando les da la gana, y de repente te encuentras con un metro virtual que funciona mejor que cualquier transporte público del planeta. Los trenes entran y salen sin retrasos sospechosos, las luces no parpadean como si hubiera fantasmas haciendo prácticas, y el mando vibra justo cuando toca, como si te dijera: “sí, amigo, esto es estrés laboral premium, pero al menos es estrés bonito”. Y el estilo visual es una maravilla: lo suficientemente realista para que te lo creas, pero con ese toque caricaturesco que te recuerda que no estás en un lunes de verdad… aunque lo parezca por la cantidad de cosas que te caen encima.

Y lo mejor es que aquí no solo conduces trenes. No, no, no. Aquí haces de todo: recados, chapuzas, trabajitos que rozan lo legal, otros que directamente le guiñan el ojo a lo ilegal, y otros que… bueno, mejor no preguntes, que cuanto menos sepas, mejor duermes. Es como vivir una doble vida, pero en vez de ser un espía internacional eres un currante multitarea que intenta no perder la cabeza mientras hace malabares con mil cosas. Un día estás conduciendo un tren, al siguiente estás haciendo un recado sospechoso para un señor que parece salido de un documental de “Gente que no deberías mirar a los ojos”, y al otro estás intentando que tu personaje no se quede sin dinero porque, sorpresa, la vida virtual también es cara.

Y lo peor —o lo mejor, según se mire— es que te engancha. Te metes tanto en la rutina que llega un punto en el que estás pensando estrategias para optimizar tu día laboral dentro del juego, como si tu jefe virtual fuera a llamarte para felicitarte por tu eficiencia. Te sorprendes diciendo cosas como “mañana hago primero las tareas cortas y luego conduzco el turno largo”, y ahí es cuando te das cuenta de que el juego te ha atrapado por completo. Es ese tipo de experiencia que convierte lo cotidiano en una aventura, lo absurdo en rutina y lo rutinario en algo sorprendentemente divertido.

Los personajes que te encuentras son un desfile de fauna urbana digno de estudio, pero de estudio serio, de esos que acabarían en un documental narrado por alguien con voz profunda diciendo: “y aquí observamos al ciudadano medio en su hábitat natural… causando caos sin motivo aparente”. Cada individuo que aparece en Metro Sim Hustle parece haber salido de un casting titulado “los NPC más intensos del mundo”. Hay quien te habla como si fueras su mejor amigo, quien te mira como si le debieras dinero, quien parece vivir en una dimensión paralela donde todo es un drama, y quien simplemente existe para hacerte dudar de la humanidad. Algunos te hacen reír a carcajadas, otros te hacen replantearte tus decisiones vitales, y otros directamente te hacen pensar que quizá deberías haber elegido un trabajo virtual más tranquilo, como domador de dragones o terapeuta de vampiros. Y tú ahí, con tu cara de “solo quiero cobrar y volver a casa”, intentando no perder la compostura mientras te piden cosas cada vez más absurdas, como si fueras el solucionador oficial de problemas que nadie más quiere tocar.

La desarrolladora, Departure Interactive, claramente decidió que la vida real ya era lo bastante caótica como para no convertirla en un videojuego. Y oye, les salió de lujo. Se nota que han puesto cariño, humor y un poquito de maldad en cada detalle, como si hubieran dicho: “vamos a recrear el metro, pero con el volumen del caos subido al máximo”. No quieren que vivas una fantasía heroica, quieren que vivas la fantasía de sobrevivir al metro sin perder la cordura, que ya es bastante épico por sí solo. Y lo consiguen con una precisión quirúrgica, como si hubieran estudiado cada gesto, cada queja y cada mirada perdida de los pasajeros reales para meterlo en el juego con un toque cómico que lo hace irresistible.

Y luego está Ultimate Games, la distribuidora, que ya es como la madrina oficial de los juegos raros, peculiares y deliciosamente extraños. Si existe un título que parece inventado en una servilleta a las tres de la mañana, ellos están ahí diciendo: “sí, claro, lo publicamos, ¿por qué no?”. Son los valientes que apuestan por lo diferente, por lo que no encaja en ninguna categoría tradicional, por lo que te hace levantar una ceja y decir “¿esto existe?”. Y benditos sean, porque gracias a ellos Metro Sim Hustle llega a PS5 con toda su esencia caótica intacta, sin filtros, sin suavizar nada y con toda la personalidad que lo hace tan especial.

La experiencia en la consola es una mezcla maravillosa de estrés, humor y vida cotidiana. Te ríes, te frustras, te sorprendes, te indignas y acabas metido en un bucle de “solo una tarea más” que dura horas. Es ese tipo de juego que te atrapa sin que te des cuenta, que convierte lo rutinario en algo emocionante y lo absurdo en algo completamente normal. Y lo mejor es que, sin darte cuenta, te encariñas con ese mundo subterráneo lleno de ruido, gente peculiar y trenes que nunca llegan cuando deberían… salvo en el juego, que ahí sí funcionan, ironías de la vida.

No es un juego épico, ni intenso, ni revolucionario. No quiere serlo. Quiere ser divertido, cercano y un poco absurdo, y lo consigue con una facilidad insultante. Si te gustan los juegos que te sacan una sonrisa, que te permiten vivir una vida alternativa donde tu mayor enemigo es el estrés del transporte público, este te va a entrar como si fueras tú el revisor y él el billete perfecto. Y cuando termines, probablemente mires el metro real con otros ojos… aunque sigas sin querer subirte en hora punta.


Aquí os dejamos el tráiler de lanzamiento:



Entradas populares de este blog

Hop 'n' Marty, plataformas, locura y risas a ritmo de salto.

Analizamos Tank Brawl 2: Armor Fury

Analizamos Wildermyth: Edición para consolas