Toree Saturn, velocidad retro, colores a lo loco y un pollito espacial que convierte cada nivel en una fiesta.
Toree Saturn en Nintendo Switch es básicamente lo que pasa cuando un plataformas 3D retro se toma tres cafés, se pone unas zapatillas nuevas y decide correr como si hubiera visto al repartidor de pizza llegar a su casa. Es rápido, es colorido, es tontorrón en el mejor sentido posible y tiene un protagonista que parece una mezcla entre un pollito kawaii y un skater de los 2000. Y sí, es tan divertido como suena.
La “historia”, por llamarla de alguna manera, es la típica excusa maravillosa para ponerte a correr sin pensar demasiado. Toree, que ya es una estrella en su propio universo indie, acaba metido en una movida espacial que ni él entiende, pero que le viene de lujo para visitar planetas llenos de colores saturados, plataformas imposibles y música que te mete ganas de mover el pie aunque estés sentado. No hay drama, no hay villanos con traumas, no hay cinemáticas de media hora. Aquí la trama es: corre, salta, vuela y pásatelo bien. Y oye, bendita simplicidad.
La jugabilidad es un caramelito. Toree Saturn es de esos juegos que coges la Switch, empiezas una partida “solo para probarlo” y cuando te quieres dar cuenta llevas media hora repitiendo niveles para mejorar tiempos como si fueras un atleta olímpico del botón A. Los controles son tan suaves y precisos que parece que la consola te está diciendo “tranqui, yo te llevo”. Saltar es un gustazo, correr es adictivo y los impulsos que te lanzan hacia adelante son como un chute de energía que te hace sonreír sin darte cuenta. En Switch se juega de maravilla: portátil, en la tele, en modo tabletop… da igual, siempre va fluido, siempre responde bien y siempre te invita a otra partida rápida.
Los personajes son puro encanto. Toree es adorable, redondito, con gafas de sol y actitud de “yo vengo aquí a pasármelo bien”. Los enemigos, por su parte, son más bien obstáculos con personalidad: bichos raros, robots simpáticos, criaturas que parecen diseñadas por un niño hiperactivo con una caja de rotuladores. No dan miedo, no molestan demasiado y encajan perfectamente en el tono alegre del juego.
Gráficamente, esto es nostalgia pura pero con esteroides. Tiene ese look de plataformas de finales de los 90, con texturas sencillas, colores que te saltan a la cara y escenarios que parecen hechos con bloques de juguete. Pero todo se ve limpito, suave y con un encanto que te atrapa. Es retro, sí, pero retro bien hecho, retro con cariño, retro que te hace decir “ay, qué mono”.
El sonido es otro puntazo. La música es un festival de ritmos electrónicos, melodías pegadizas y vibes de “discoteca infantil intergaláctica”. Te mete en el mood desde el primer segundo y acompaña perfectamente la velocidad del juego. Los efectos sonoros son simples, simpáticos y muy de dibujo animado, lo cual le queda como anillo al dedo.
Detrás de esta maravilla está Siactro, un desarrollador que ya se ha especializado en hacer plataformas rápidos, cortitos, adictivos y con más personalidad que muchos juegos gigantes. Y la distribución corre a cargo de la eShop de Nintendo, que siempre es un buen escaparate para estas joyitas.
En resumen, Toree Saturn es un chute de alegría retro, un plataformas rapidísimo y encantador que se juega de lujo en Nintendo Switch, perfecto para niños, para adultos con alma de niño, para gente con prisa, para gente sin prisa y para cualquiera que necesite un juego que simplemente dé buen rollo. Es divertido, es accesible, es simpático y te deja con ganas de repetir nivel una y otra vez. Toree corre, tú sonríes, y así todo el rato. Y la verdad, ojalá más juegos así.
Aquí os dejamos el tráiler de lanzamiento:




