Before Exit: Midnight DLC – El turno de noche que ni el demonio querría trabajar

Before Exit: Gas Station – Midnight DLC aterriza en PlayStation 5 como si alguien hubiera dicho: “¿Y si convertimos un turno de noche en una gasolinera en algo todavía más raro, más inquietante y más absurdo?”. Y claro, el juego respondió: “Sujétame el café frío de empleado explotado”. Lo que ofrece este contenido adicional es básicamente una carta de amor a todos los que disfrutan vigilando cámaras, detectando anomalías y preguntándose si esa sombra que se movió era un fallo del sistema… o algo que definitivamente no debería estar ahí.

El DLC amplía la experiencia del juego base con una colección de nuevas anomalías, eventos paranormales, objetos que aparecen donde no deberían, luces que parpadean como si la instalación eléctrica estuviera poseída y situaciones que te hacen dudar de tu cordura. Pero no hablamos de cuatro sustitos y ya: aquí las anomalías parecen tener personalidad propia. A veces un estante cambia de sitio como si estuviera harto de su vida anterior y quisiera reinventarse; otras, una puerta se abre sola con la elegancia de alguien que entra tarde a clase intentando no hacer ruido. Y luego están los maniquíes… esos seres sin alma que aparecen donde antes no había nada, mirándote con esa expresión vacía que grita “te voy a arruinar la noche”.

Y por si eso fuera poco, siempre hay alguna figura misteriosa que decide plantarse al fondo del pasillo, quieta, inmóvil, como si estuviera esperando a que pestañees para hacer algo que preferirías no descubrir. Es ese tipo de contenido que te mantiene en tensión, pero también te arranca una carcajada nerviosa porque sabes que, en el fondo, estás jugando a un simulador de gasolinera… y aun así estás sudando como si estuvieras en un survival horror de presupuesto millonario. El DLC juega contigo, te engaña, te confunde y te hace sentir que estás perdiendo la cabeza, pero lo hace con tanta gracia que no puedes evitar seguir adelante, café frío en mano, como el héroe nocturno que nunca pediste ser.

En PlayStation 5, el DLC aprovecha el DualSense para que cada anomalía te llegue al alma: vibraciones sutiles cuando algo cambia en una cámara, gatillos tensos cuando interactúas con ciertos elementos y ese pequeño “clic” háptico que te recuerda que estás solo, que es medianoche y que cualquier cosa puede pasar. Pero no se queda ahí: el mando parece tener vida propia, como si también estuviera vigilando contigo. A veces vibra con suavidad, como un susurro que te dice “algo no va bien”, y otras veces te pega un latigazo háptico que te hace replantearte por qué demonios estás trabajando en una gasolinera embrujada en vez de estar durmiendo como una persona normal. La iluminación, el sonido y la atmósfera se sienten más intensos en esta versión, como si la consola quisiera asegurarse de que no te relajes ni un segundo. Incluso los ruidos ambientales parecen más vivos, más presentes, más capaces de hacerte girar la cabeza en la vida real, porque sí, el juego consigue que dudes de tu propia casa. Un crujido en la madera, un golpe en la tubería, un coche pasando fuera… y tú ya estás pensando que es otra anomalía que reportar.

El contenido del DLC no se limita a añadir sustos: también incorpora nuevas tareas, nuevas zonas que vigilar y un ritmo más frenético que obliga a estar pendiente de todo. Es como si el juego te dijera: “¿Te creías listo? Pues ahora mira esta cámara, revisa esta estantería, vuelve a mirar la cámara, vuelve a revisar la estantería, y ahora corre porque algo acaba de cambiar detrás de ti”. Pero lo mejor es que el DLC no solo te exige más… también se burla de ti mientras lo hace. Te lanza objetos fuera de lugar, sombras que se mueven con descaro, luces que parpadean como si estuvieran riéndose en tu cara y situaciones tan absurdas que te preguntas si el verdadero monstruo eres tú por seguir jugando. El turno de noche nunca había sido tan caótico, tan absurdo y tan divertido, y este contenido adicional se encarga de recordártelo constantemente, como un jefe que aparece cada cinco minutos solo para decirte: “¿Ves? Te dije que no te durmieras”.

Además, este DLC encaja perfectamente con lo que ya se vio en el análisis previo que realizamos del juego base:
👉 https://analizandomac.blogspot.com/2025/10/before-exit-gas-station-turno-de-noche.html
Si el turno nocturno ya era un festival de tensión y rarezas, Midnight DLC es como si hubieran decidido subir el volumen al máximo y romper el botón.

En resumen, Before Exit: Gas Station – Midnight DLC es una experiencia que mezcla humor involuntario, tensión constante y un desfile de anomalías que te harán sentir que trabajas en la gasolinera más embrujada del planeta. Es perfecto para quienes disfrutan de la vigilancia, del misterio y de ese tipo de sustos que no te rompen el corazón, pero sí te aceleran el pulso. Si te gustó el juego base, este DLC es como un turno extra… pero uno en el que pasan cosas que no podrás explicar ni aunque te pregunten muy en serio.

Y lo mejor es que, cuando termines, podrás decir que sobreviviste a la medianoche en la gasolinera. No todo el mundo puede presumir de eso.


Aquí os dejamos el tráiler de lanzamiento:



Entradas populares de este blog

Hop 'n' Marty, plataformas, locura y risas a ritmo de salto.

Analizamos Tank Brawl 2: Armor Fury

Analizamos Wildermyth: Edición para consolas